Un
pequeño rayo de luz cortaba la inminente oscuridad que opacaba todo, sentí una
enorme nostalgia por todo lo transcurrido era una combinación de ansiedad,
alegría y tristeza era algo inexplicable. Mi vida estuvo cargada de muchas
emociones; quizá la que recuerde con más nostalgia es cuando era joven; en
aquellos tiempos buscaba crecer como cualquiera, aprender más, encontrar un
camino espiritual que me haga sentir la felicidad plena; cosa que yo creía
firmemente que no existía, porque me sonaba demasiado utópico decirlo tan
literalmente.
Cuando
cumplí mayoría de edad me fui al extranjero, quería conocer otras culturas,
aprender de otras personas, fue así que no dudé en tomar mis maletas y salir
del cobijo de mis padres que siempre estaban al tanto de que me encaminara por
buenos pasos, aunque siempre se les escapó el hecho de que yo fumara a
escondidas; hacerlo me relajaba, sentía que podía encontrar una paz temporal y
por ende no quería dejar de hacerlo. Cuando estuve por dos años fuera de mi
ciudad natal, un domingo salí a caminar a un parque muy hermoso “Queen Park”
quedaba muy cerca de mi departamento, me gustaba mucho ir a leer sentía la
combinación perfecta entre naturaleza y ciudad una combinación que siempre
buscaba; dicha tarde dos señoritas se acercaron con un ramo flores, yo estaba
un poco ida porque estaba muy involucrada con lo que hacía, pude deducir que
querían que las apoyara comprando una de sus flores; pues para no dilatar mucho
el tiempo accedí y pague los dos dólares que correspondían; estaban muy agradecidas quisieron cruzar
algunas palabras conmigo y pensé que no tenía nada que perder.
Me
comentaron algo que se llevó mi atención, ellas eran miembros de los Moonies
“Federación de familias por la paz y unificación mundial”
me empezaron a
explicar la doctrina en que ellos se guiaban que era el “Principio Divino” y de
cómo estaban estructurados, y me hicieron una invitación a una de sus “familias
nacionales” sedes en aquella ciudad. Pues me puse a pensar; no tengo nada que
perder. Ese mismo día en la noche festejaban una de sus reuniones en las cuales
por invitación pude ingresar, era una casa hermosa con un salón amplio y muchos
jóvenes de mi edad; podré decir que solo basto una noche para interesarme tanto
en su doctrina que deseaba seguir conociendo; aprendí cosas muy espirituales,
por ejemplo, que ellos veían de manera muy distinta lo que la mayoría conoce
como vida y muerte, es más como un paso espiritual. Fue así que al terminar
todo, lo cual personalmente paso tan rápido, me hicieron una invitación tan
abierta, la cual era de quedarme con ellos; uno de los motivos que los impulso
a darme la invitación y que remarcaron fue; mi forma de ser de tener la mente
abierta a nuevas ideas. Quizá fue el momento, la idea de poder alcanzar un
estado espiritual más elevado que hizo que no lo pensara mucho y termine
aceptando la invitación, en los dos días consiguientes me había mudado con
ellos; fue así que empecé a viajar mucho, conocer otras ciudades; trabajaba en
las recaudaciones para nuestra familia; había muchas celebraciones espirituales
las cuales me hacían entender más de la vida y del razonar humano; paralelo a
ello conocía las prohibiciones que existían para nosotros.
Ya
habían pasado casi tres años, mis hermanos y hermanas me notaban algo extraña,
distraída; a pesar de que era una de las participantes más activas de la
federación, se hacía muy notorio lo que pasaba conmigo, la verdad es que algo
me llamaba; quería regresar a casa, estar con mi familia, solo tenía
comunicación con ellos por vía telefónica, siempre me apoyaron en todo y ya
había llegado el momento donde debía decidir; si quedarme ahí para el siguiente
paso que demandaba la federación (unión civil) o simplemente seguir mi camino;
pude conversar con mis hermanos superiores, expresarles lo que no me dejaba
dormir, fue entonces que me dieron 6 meses para que pueda pensarlo y tomar una
decisión; fue entonces que a partir de ello regrese a casa, de una u otra forma
esto me ayudaría a tomar una decisión, quería ver el mundo lejos de la
federación, quería ver que tan congruente era todo lejos de ellos.
Después
de un largo vuelo llegué a casa había notado que habían cambiado muchas cosas;
la situación económica no era tan estable, mis padres empezaban a reponerse
después de una mala inversión en el comercio; era con algo que no contaba nunca
me mencionaron nada de ello cuando conversábamos; no obstante, no era quién
para reclamarles algo, siempre me apoyaron en mis decisiones; fue entonces que
decidí buscar un trabajo en lo que me quedara y no darles más problemas.
Me
instalé en mi antiguo dormitorio, aquel que aún guardaba todos mis recuerdos de
infancia y adolescencia, donde siempre soñaba con conocer el mundo; ya
instalada me detuve a observar los azulejos del techo, me quede con la mente en
blanca realmente no sabía cómo actuar con respecto a la federación, estaba tranquila,
pero sentía mucha ansiedad de poder encontrar mi camino; y con aquella
sensación me quede dormida.
En
los días consiguientes descubrí que la relación con mi familia era ciertamente
extraña, a veces todo era muy dinámico casi todas las actividades lo
realizábamos juntos, pero había ocasiones que todo era diferente es como si
todos vivían sus propias vidas, pero de cierta forma me llenaba de
tranquilidad; saber y ver que a pesar de las adversidades estaban sobresaliendo
individualmente y como familia.
La
mañana siguiente sabía que llego el momento, que debía hacer algo que ocupara
mi tiempo y ayudara económicamente a mi familia; tenía que encontrar trabajo.
Fue así que esa decisión me determinó a tomar mis papeles, confiar en lo que
sabía y salir de casa. Me pasaba días enteros recorriendo muchas empresas sin
resultado alguno, pero no podía perder la esperanza de encontrar un trabajo; pasé
una semana en esa situación, fue cuando al estar leyendo el diario vi un
anuncio que una organización nueva que apoyaba a niños y ancianos buscaban
jóvenes para atención directa al público recaudando donaciones para la causa
que ellos ejercían. No lo pensé mucho y acudí a la convocatoria de la empresa;
en la entrevista me fue muy bien, mi desenvolvimiento al conversar los terminó
por convencer y al día siguiente ya tenía que empezar a trabajar. A los pocos
días ya me sentía a gusto; poco a poco tome confianza con mis compañeros; ya
habían pasado quince días y ya era una más, tenía toda la confianza para tomar
la radio de la oficina y buscar las canciones que fueron parte en mi viaje por
el extranjero y que hoy en día forman parte de muchos recuerdos; como olvidar: Some
Minds de Flume & Andrew Wyatt había algo tan especial que lo
sentí desde la primera vez que la escuche, y fue esa misma sensación que
experimente en ese momento.
Al
pasar los días trabajando sucedió algo muy curioso, había un joven trabajando desde
los inicios de la empresa solo que nunca le tome la importancia, él era de esas
personas calladas y muy centradas en sus propias cosas; pero de cierta manera
empezó a llamar mi atención. Un día tenía que contactarme con él por temas
laborales así que investigue su número; para sorpresa mía casi todos lo
conocían, pero para mí era tan indiferente a mi círculo. Cuando pude
intercambiar palabras con el algo extraño paso, la dinámica que surgía de
nosotros era como de dos personas que se conocían de años. Poco a poco
descubrimos que teníamos intereses iguales y lo que más me sorprendió, fue al
comentarme que cierto día me observo escuchando Some Minds y que dicho
sea de paso era una canción que le gustaba mucho a él.
Solo
basto un día, cuando conversamos por teléfono para que se convirtiera en una
muy bonita rutina de todos los días de interesarnos uno por el otro, de cómo
fue tu día, si estás bien o no. Salíamos a tomar un café, o caminar por el
parque y la verdad sentí que me estaba enamorando. Pasaron dos meses Amaru se
había convertido en la persona en quien más confiaba, y también sabía que de
cierta manera se me acababa el tiempo que me dieron para decidir qué haría si
regresaba o no a la Federación, era extraño porque en ese tiempo no pensé en
ello, solo disfruta el presente; pero era inevitable que debía decidir algo
para mi futuro, Amaru ya sabía de mi pasado y lo que algo implicaba ahora; así
que decidí pedirle que regresara conmigo a la Federación que experimente lo que
yo, que pertenezca al estado espiritual donde me involucre, recuerdo muy bien
ese día, sin imaginármelo él todo temeroso después de unos día de pensarlo aceptó
mi invitación.
Pasado
un mes habíamos llegado a la sede; les dio tanto gusto que regresara, eso
significaba que aceptaba el hecho de quedarme con ellos y más aún se sintieron
felices que trajera a aun hermano más; así que fui la encargada de enseñarle
todo, de ayudarlo en su crecimiento dentro de la sede, que colabore y empiece a
trabajar en las ventas organizadas que teníamos para obtener fondos; en todo
ese transcurso se convirtió en un miembro muy importante, ayudaba a todos; los
tutores encargados de toda la familia se encariñaron mucho el en tan poco
tiempo. Por supuesto yo era una de las hermanas más activas pero cada vez que
salía a trabajar con él, pues me daba cuenta que estaba más enamorada que
nunca. Un sábado por la tarde en una de la reuniones semanales anunciaron algo
que nos competía a muchos de los que pertenecíamos más de dos años en la
federación; a fines del año celebraríamos la unión civil; que era una de nuestras
tradiciones, ese año venían los fundadores a nuestra sede pero un motivo de su
visita era que venían a emparejarnos, porque ellos podían ver el aura de las
personas y saber con quién podíamos casarnos y formar un pareja casi perfecta;
sonaba demasiado loco y descabellado, pero era una de sus tradiciones que
mantenían por décadas; pero sobre todo había algo que me dejo impactada, fue
que yo era una de las designadas a formar parte de ello y lo peor fue saber que
en el grupo que yo estaba seleccionada pues no estaría Amaru era obvio porque
recién era un integrante que no sobrepasaba el año de compartir; era un momento
en el cual estaba totalmente desorientada.
La
verdad no sabía qué hacer, sobre todo una de las cosas que más me desespero es
que no podía verlo por más de una semana, quería conversar con él, estábamos
tan lejos y a la vez tan cerca, quería saber que pensaba, quería saber si
sentía lo mismo que yo, que si estaba enamorado; esa noche decidí escabullirme
por los pasillos e ir hasta su dormitorio, para mi sorpresa lo vi en el pequeño
jardín botánico de la casa, estaba deambulando; sentí como el corazón se me
paralizaba y latía con más fuerza al mismo tiempo, era algo que esperaba y
estar frente a esa situación me paralizó; con voz temblorosa le dije A… A..
Amaru que haces aquí… es muy tarde; y quizá fue la respuesta, la que me dejó
más atónita de lo que ya estaba; y articuló: lo mismo por lo que tú no puedes
dormir esta noche; no sabía si alegrarme o desesperarme, decir ¿Realmente está
pasando? Fue que decidí afrontarlo y decirle tengo que confesarte algo; yo sé
que nos prohíben que no podemos relacionarlos sentimentalmente entre nosotros
sin que ellos puedan designarlo, pero sabes no puedo con esto, me gustas mucho,
la verdad es que te quiero estoy enamorada de ti, pensé que podría
sobrellevarlo hasta encontrar el momento que podamos unirnos, pero con la
noticia de la última ceremonia que piden que yo…. Y fue cuando me interrumpió diciendo:
¡No sigas Cielo! En este tiempo que llevo conociéndote, eh sentido y visto
muchas cosas que me permitieron tomar esta decisión, - Seguía sin entender a
que llevaba todo esto, acabo de conversar con el Padre encargado de esta sede.
Para que pueda interceder en la decisión que eh tomado, y sé que tú lo entenderás,
y quiero que te convenzas que al final de todo, vas a ser feliz, - Me había
quedado inmóvil no sabía que decir, como actuar todas las palabras que salían
de él estaban llenas de misterio pero acompañadas de una comprensión y amor;
sin poder articular una palabra solo me acerque a él y lo abracé muy fuerte y
me puse sollozante sobre su pecho en ese momento descubrí que emanaba un calor
muy reconfortante y que solo quería quedarme así para siempre.
Una
semana antes de la llegada de los fundadores, me llego una carta de la misma
sede, sabía que era la invitación para la ceremonia de la cual no podía
escapar, estaba condenada por el hecho de regresar había entregado mi voluntad,
mis sueños y deseos; era inútil leer lo que contenía, realmente no tenía fuerzas,
simplemente la guardé; ese mismo día en la noche me encontré con Amaru me pregunto
¿Cómo estás? Con una gran sonrisa; solo atiné a decir, - viva, aunque no se por
cuánto tiempo; me miro con mucho asombro como si estuviera esperando algo, pero
no sé qué más podría decirle hace unos días le dije lo que sentía y no me dijo
nada más, que podría esperar que vuelva a desnudar mi alma para que vea lo que
siento por él y que simplemente no haga nada, si es así profiero no decir nada
más; - Ah! Bueno, Cielo vengo a despedirme tendré que ir a una ceremonia de
espiritualización, espero verte antes de la ceremonia, y ya deja de estar así
pensé que estarías feliz al fin y al cabo era algo que no querías hacer, te
quiero. (Se despidió con un beso en la frente); y empezó a alejarse lentamente,
no podía comprender a que se refería con todo eso, poco a poco mi mente empezó
a tomar conciencia de sus palabras, y a preguntarse de que ceremonia de
espiritualización habla. ¡Porque me dice esto! y un recuerdo me invadió como un
rayo que cae y destroza todo a su alrededor; en los inicios con la sede tuvimos
un curso donde explicaban que las hermanos que entrarían a la ceremonia con los
fundadores, tenían que ir a un retiro donde tenían que perdonar todo lo malo
que en sus corazones yacía y así poder, impartir en matrimonio con la pareja
designada por los fundadores pero todo eso no tenía ningún sentido...! lo
repetía mientras veía a Amaru subir a un bus; no lo entendía, si era del retiro
que nos hablaron en un inicio porque él estaba ahí… se supone que yo… y un
silencio abrumador me envolvió, una sensación tan extraña y desgarradora, con
los ojos sollozantes tome el sobre que tenía en la chaqueta; era un papel de
seda; no lo había notado, las letras doradas de alto relieve decía para Cielo
Demenghtieri, al abrir el sobre pude notar que era una carta, más no invitación
como lo había pensado; con voz temblorosa empecé a leer las siguientes líneas: Hermana
Cielo Demenghtieri, permítanos saludarla en esta oportunidad e informarle los
cambios acontecidos en estas fechas referente a la ceremonia de matrimonio que
se realizarán este fin de año, en los cuales su persona había sido designada
para dicho evento, sin embargo uno de sus hermanos realizó una petición muy
especial, que fue recibida directamente por los fundadores en Corea, pedía de
que para esta oportunidad usted sea relevada de la ceremonia porque encontró
que su persona no estaba preparada para contraer matrimonio más otros acuerdos
internos que son reservados por la sede; recordamos que es la primera vez que
se realiza este tipo de cambio, -¿Cambio? A que se refiere con esa
palabra…, pedimos la discreción del caso, y que pueda seguir preparándose
para escalar el siguiente peldaño en nuestra congregación. Atentamente: La
Iglesia de la Unificación.
Al
terminar de leer la carta estaba casi segura de lo que estaba pasando, pero
solo una persona me daría la confirmación de lo estaba empezando a creer; pero
había un enorme problema que no podría ver a Amaru hasta el día de la ceremonia
faltaba una semana, pero no podía esperar tanto tiempo, era muy absurdo todo lo
que estaba pasando, parecía una novela de Carlos Cuauhtémoc esas que están
llenas de ficción, de drama, que si te detienes a observarlas bien son muy
surrealistas, pero eso es tema aparte; (repito en voz baja) - no puedo quedarme
con este nudo en la garganta siento que mi mundo se viene abajo, un silencio y
frio abrumador me envuelve, necesito tranquilizarme, aclarar mis ideas; tengo
que regresar a mi cuarto. Tome el camino más largo a mi cuarto necesitaba
sentir la brisa nocturna un poco más; al estar recostada en toda la oscuridad,
reafirmaba más y más mi temor que acababa de acontecer. Sabía que Amaru hizo
algo, el intervino en esta decisión de la sede, pero… quiero creer que el solo
apoyará a los retirados en esta semana, además el no lleva ni un año con
nosotros, claro que no falta mucho pero sería muy absurdo; fueron líneas que
repetí por toda la noche, en los consiguientes días trate hablar con algunos
hermanos que estaban ayudando organizar la ceremonia, pero las únicas respuesta
que escuchaba eran que todo es privado y no pueden dar detalles; los días
consiguientes solo estaba como ida, ya no sabía qué hacer, me sentía más sola
que nunca; ya nada tenía sentido para mí, todo era tan gris ahora, solo tendré
que esperar a mañana que llegue Amaru y pedirle explicaciones del porque es así
conmigo, hemos compartido muchas cosas pero, a pesar de que le declare mi amor
siento que está muy en su mundo, esa noche estuve muy tensa; quería que el
tiempo avanzara muy rápido, en eso escucho alguien tocar a la puerta, mi
compañera de cuarto inmediatamente abrió la puerta, era nuestro hermano
mayor el encargado de nuestro grupo vino a entregarnos un encargo; quería que
fuéramos a primera hora a vender unas rosas que habían llegado y antes de que
empezarán a marchitarse nos pidió que nos encargáramos de eso, no podía creer
la racha de mala suerte que estaba teniendo, era imposible asimilar todo ello,
pero no podíamos decirle que no, eso no estaba permitido, solo sabía que tenía
que vender toda mi parte lo más rápido posible y así llegar al encuentro de
Amaru y saber la verdad, aquella verdad que está marchitando mi corazón.
Llegó
el día, acaba de amanecer y yo ya estoy lista; fui con el hermano mayor para
recoger mi parte y vaya sorpresa es el doble de lo acostumbrado, siento que
hacerlo mucho más rápido, esa mañana salí como una gacela, conocía muy bien los
puntos donde podría vender más rápido calculaba tres horas para terminar todo;
pasada cinco horas pude terminar de vender la última rosa, me dispuse a guardar
el dinero, lo deposité en el bolsillo pequeño de mi mochila y apresuré el paso
hacia la sede, estaba muy molesta conmigo y con todos, primero porque justo hoy
me encargaron esto y más porque no lo hice en el tiempo que estime, pero ya no
hay vuelta atrás ya estamos en esto, así que solo atiné en apresurar el paso
para llegar cuanto antes a la sede.
Todos
estaban con sus trajes de gala, terminando de acomodar y arreglar los detalles
para inicio de la ceremonia y el nudo en mi garganta empezó a crecer, el
corazón me aprisionaba muy fuerte, con la mirada busque a Amaru y de pronto
escuche a mis espaldas, - donde rayos estabas; era mi compañera de cuarto, me
dijo te demoraste mucho, y encima no estás cambiada que sucede contigo; en un
impulso casi como depredador me lancé sobre ella y le dije; - Donde están los
que vinieron del retiro estoy buscando a Amaru, - estas bromeando sabes que
ellos están en el salón principal y no pueden salir y yo vi a Amaru con ellos;
con pasos casi a carrera salí en busca de él; era cierto nadie podía pasar y
fue tan magnético que chocamos a lo lejos con las miradas, al verme sus ojos se
agrandaron tanto que sentí que él también me buscaba, con señas me pidió que lo
esperara en una de las puertas de servicio; en un santiamén aparecí en la
entrada estaba asustada, emocionada, angustiada y en unos cuantos segundos el
apareció y con solo verlo comprendí todo; en la solapa traía el distintivo de
los novios, él había cambiado de lugares conmigo; pero no entendía porque!!!
Empecé a llorar lo abracé muy fuerte y solo puede articular, te amo. Él también
me abrazo tan fuerte que sentía que nuestras almas se unían; - me dijo porque
demoraste en llegar te busque desde que llegue del retiro, - no podía decirle
que me mandaron a vender unas rosas que estaban por marchitarse y que se me
había complicado todo, solo dije… - Porque lo hiciste, porque tu… - Eso por eso
que te busqué desde que llegué, pensé que no lo entendías en su momento; Cielo
vayámonos de aquí dejemos todo esto, y volvamos a nuestro país, solo tú y yo;
tarde mucho en darme cuenta que realmente yo te amo, por favor dejemos esto
atrás y regresemos quiero casarme y tener una familia contigo. Estaba impactada
con todo lo que me decía; - Para mí va ser mucho más fácil salir de la sede que
para una mujer comprometida en esta ceremonia, ya que están custodiadas en el
salón; y ahí fue que entendí de porque el cambio y porque en estas fechas
escogió para hacer esta fuga; Cielo dime si aceptas quedarte conmigo; - Amaru
quiero ser tu esposa para toda la vida te amo, y si dejemos todo y regresemos, seamos
felices; (Era el día más feliz de mi vida), - Cielo en media hora nos
encontraremos en la salida principal, en ese tiempo podrás hacer una maleta con
lo necesario para poder irnos, está bien en media hora estaré ahí, salí
corriendo a mi dormitorio él tenía que hacer una cuartada para poder salir; por
mi parte usaría la excusa de las rosas para poder salir de la sede, no me
importaba las consecuencias, estaba cargada de una adrenalina imparable
haciendo cuadros mentales del futuro que estaba a punto de iniciar con él, creo
que podría llamarlo, el impulso del amor, con esta etapa de mi vida estoy
más que convencida que el amor no es un sentimiento, el amor es más una acción
determinada; como cuando dos personas enamoradas se unen en el fuego del coito
esa acción se llama hacer el amor, porque el amor se hace, además no podrías
definir el amor porque definir es limitar y el amor no tiene límites; es
tan hermosa esta sensación, fue tan fácil salir de la sede todos están ocupados
en la recepción de los fundadores, que pena no poder conocerlos en persona; fue
entonces que milagrosamente su persona iluminó mis ojos, es el, es Amaru; llegó
agitado, abrazándome me dijo, perdón pero no me dio tiempo de sacar mi maleta,
pero no importa, solo vámonos de aquí, - ¿Cómo arreglaste lo de la ceremonia?,
- Eso no importa ahora solo vámonos, teníamos que ir a la estación de buses, a
nuestro favor estaba muy cerca de ahí si queríamos llegar mucho más rápido
deberíamos cruzar el centro comercial que imponía su presencia en la ciudad;
estábamos cargados de adrenalina, habíamos estado corriendo por más de quince
minutos, todo era muy mágico saber que dos almas enamoradas buscaban estar
juntas para siempre. Al cruzar la puerta principal del centro comercial una
canción retumbaba en todo el centro… Rebeldes
– Alex Anwandter, al oírla empezamos a bajar la carrera maratónica que
estábamos llevando hasta quedarnos completamente parados, estábamos envueltos
de un brillo especial éramos felices, estábamos cumpliendo con el destino de
nuestro amor, me miró fijamente, y sonriente me dijo lo estamos logrando, ¡te
amo! Un calor muy agradable nos invadió mientras mis brazos rosaban su
cuello y él me tomaba de la cintura sin importarnos que mi maleta se estrellara
en el suelo, nos envolvimos en el calor de un beso, es como sentir que dos
universos se unieran y formarán el mayor espectáculo jamás creado.
Al
recoger la maleta pude ver que la mochila que cargaba estaba el dinero de las
rosas que había vendido, no habíamos precavido el dinero que necesitaríamos
para regresar a casa, era casi un milagro lo que estaba pasando con el dinero
que había recaudado en la venta era más que suficiente. Llegamos a la estación
de buses la siguiente línea salía en tres horas era la única que estaba
disponible, compramos los boletos sin pensarlo dos veces. Con los boletos en
mano decidimos descansar en la sala de embarque; todo parece un sueño no puedo
creerlo, estoy muy feliz; no había pasado ni veinte minutos y un sensación muy
horrible atravesó mi corazón cuando escuche a un hombre decir Amaru con que
aquí estabas; era como para no creerlo el padre fundador en persona con sus
ayudantes; había venido a buscar en persona a Amaru, pero porque, que estaba
haciendo el aquí, Amaru está muy sorprendido como yo, es como si sus pupilas se
hubieran dilatado más de la cuenta, se puso de pie y se alejaron unos cuantos
pasos y empezaron a intercambiar palabras, no puedo creer de lo inmóvil que me
quede no puedo decir nada, no puedo moverme estoy en shock de cómo nos encontró
y de porque necesariamente él está aquí. Amaru regreso hacia donde estaba y en
el oído me dice: - Tengo que volver a la sede, pero no te preocupes regresare,
aprovechare en traer mi maleta, ¿sí? Tenemos tiempo por favor espérame, tenemos
que cumplir nuestro sueño juntos no demorare mucho; ¡ah! Toma esto, era una
caja envuelta con un pañuelo dorado muy hermoso parecía algo mágico, me dijo
por favor no lo abras hasta que yo vuelva, - pero Amaru que pasa porque que ese
hombre está aquí, como es que nos encontró, - amor, tranquila, todo va estar
bien; cuando regrese te contaré todo, solo te pido que me esperes y por favor hagas
lo que hagas no te duermas, confía en mí, no olvides que después de todo esto
vamos a ser felices, te amo. Lo vi alejarse entre la multitud acompañado de ese
hombre, que antes para mí hubiera dado lo que sea por conocerlo, pero ahora lo
odiaba por separarme de él de mi gran amor, traté de tranquilizarme y pensé; ya
estábamos a un paso de ser felices para siempre, no me importaría esperar un
poco más. El invierno estaba por terminar, raramente en esas fechas el frío
azotaba intensamente, mantenerme caliente era algo que primaba en esa
oportunidad, decidí sacar un abrigo para poder arroparme más y de pasada poder
guardar lo que me entregó Amaru, decidí acurrucarme lo más que pude y pasó lo
que no debía, me quedé profundamente dormida.
Sentía
que algo o alguien movía mi brazo, me desperté de un susto enorme, había un
niño a mi costado cogiéndome del brazo, - Señorita un señor se acaba de llevar
su maleta, y rayos me acababan de robar la maleta solo estaba con mi mochila;
al no poder ver quien era o por donde se fue, empecé a dar por perdida la
maleta, un pensamiento electrizó mi cuerpo, me dije a mi misma, donde está
Amaru, ¡Que pasó!, revisé la hora en mi reloj de pulsera y estaba detenido, me
acerqué a un señor que pasaba por ahí para preguntarle la hora y descubrí que
ya había pasado hora y media de la hora de embarque de mi bus, empecé a preocuparme
de porque Amaru no había vuelto aún, un miedo muy grande aprisionó mi corazón
en un impulso decidí regresar por el mismo camino a la sede para averiguar que
estaba pasando, cuando salí del centro comercial algo estaba empezándome a
causar extrañeza, apenas reconocía las calles, me sentía algo desorientada veía
personas con vestimentas que no era como yo recordaba, manejaban aparatos de
mano muy afanosos, me sentía como en otra época, bueno no quería darle mucha
importancia así que decidí apurarme; llegue a la sede estaba cerrada, el parque
se veía con nuevas plantas, no lograba entender que estaba pasando muchas cosas
no concuerdan es como si hubieran clonado todo pero con otro estilo, toque la
puerta de la sede, salió una señora que se me era muy familiar, le dije hola
vengo a buscar a Amaru, el regreso hace poco pero dijo que volvería y no lo
hizo; - Aquí no vive ningún Amaru, - como que no, le estoy diciendo que aquí
vino, hace poco!!! – y la señora entrecerrando los ojos me dijo, ¿Cielo?
¿Acaso eres tú?, - por supuesto que soy yo también pertenezco… Al ver
detenidamente a aquella señora paralizó mi corazón ¿Acaso era mi ex compañera
de cuarto? – Laura, ¿Qué pasó contigo? Estas hecha una señora, - ¿Perdón? Yo
debería preguntar eso, que paso contigo es como si el tiempo nunca te afecto
estás igual que hace veinte años, con la misma ropa que te vi por última vez
antes de la ceremonia, - ¿Acaso acabas de decir hace veinte años? ¿Qué año
estamos? – 2019, - esto es una broma, - ¿Acaso mi cuerpo y cara te parecen una?
Que paso contigo es como si te quedaste atrapada en ese tiempo, - oye perdóname,
pero la verdad ni yo sé que está pasando, estoy buscando a Amaru el chico que
traje a la sede que buscaba antes de la ceremonia, - Ah si ya recordé, pues él
vive por aquí cerca a casi espaldas de la sede, - ¿Sabes qué número de casa? –
La 123 de la Av. Willson, - Gracias perdóname necesito hablar con él que me
diga que paso, pero volveré necesito preguntarte muchas cosas también; empecé a
correr con tal desesperación que era imposible poder tomarme un tiempo de
asimilar lo que acababa de pasar conmigo, pude encontrar muy fácilmente la
casa, cerca de ella estaba estacionada una ambulancia la cual pase por
desapercibida, al estar frente a la puerta me invadió un miedo horrible, toque
el timbre, nadie salió, intente por segunda vez y al minuto se abre la puerta,
una señora de rulos canosos me dice: - ¿Quién eres y que deseas? Puedes volver
no es un buen momento, - Perdón busco a Amaru, - No es un buen momento regresa mañana,
- No entiende necesito verlo, - Señorita ya le dije mi esposo no está en
condiciones de recibirla, - (sentí como frío cortante recorrió mi cuerpo),
perdóneme Ud. Pero por favor dígale que la señorita Cielo lo está buscando el
entenderá, - Señorita Cielo mi esposo acaba de tener un paro cardíaco, los
paramédicos lo están atendiendo no está en condiciones de hablar con nadie; -
Déjeme verlo por favor es urgente… en esos instantes una camilla salió de la
oscuridad de la casa, sobre el un hombre canoso, demacrado por los años; era
él, ¿Qué había pasado?, con cierta destreza pude cogerlo de la mano y susurrar
su nombre, - Amaru…
Aquel
hombre, como quien recibe una descarga eléctrica abrió los ojos y me reconoció
inmediatamente, - Cielo, eres tú, ¿Por qué no me esperaste?, (el reclamo
inminente fue directo), - Tu nunca regresaste te esperé, ahí en la misma banca
donde me dejaste, me había quedado dormida y al despertar vine a buscarte y
ahora te encuentro anciano, en este estado; - ¿Tienes la caja que te di ese
día? – Si aquí la tengo en la mochila, bueno eso creo, (empiezo a buscarla con
desesperación y miedo, y si gracias a Dios ahí estaba) – ¿Puedes abrirla? – Si…
(aún estaba intacto con el pañuelo dorado, que envolvía una caja, al abrirla
dentro había dos argollas, eran las argollas para nuestro matrimonio adjuntadas
a ellas una nota), empecé a llorar al tratar de entender que había pasado,
porque me había perdido en el tiempo, porque paso todo esto, porque no pude
disfrutar el amor de Amaru; - Cielo quiero que leas la nota, talvez encuentres
la respuesta, acércate; Cielo sin poder asimilar lo que estaba pasando inclinó
la cabeza, Amaru empezó a susurrarle al oído: Yo siempre te eh amado, y aun
lo sigo haciendo, jamás uno puede olvidar su primer amor, aunque eso no
signifique que con ella pueda quedarse, cuídate mucho. Los
paramédicos terminaron por acomodar la camilla en la ambulancia la señora se
subió con ellos y empezaron a alejarse hasta perderse por las calles de la
ciudad, aquellas calles que antes formaban parte de nuestra historia.
Me
quede llorando en silencio, viendo cómo se alejaba una vez más aquel amor por
el cual tanto espere para poder pertenecer a su lado; con los anillos en una
mano y la nota en la otra decidí buscar un lugar donde recostarme y tratar de
entender que estaba pasando.
Para
mi Cielo: si estás leyendo estas líneas, es porque algo no salió bien, algo en
el universo ha interferido en nuestra felicidad; eh descubierto muchas cosas
que me causan miedo, porque lo desconocido es así, las cosas que conocemos hoy
en día están siendo afectadas constantemente con el tiempo, quizá de como las
conozcamos ahora depende de la posición que se encuentre en la línea de tiempo
que muchos denominan vida y que creen terminada con lo que llaman muerte, hay
cosas que desconocemos, pero tampoco es necesario conocerlas en estos momentos,
todo se debe conocer en el medida de donde nos encontremos. Espero aceptes
casarme contigo y vivir juntos para siempre.
Perdí
el conocimiento por unos segundos, estaba perdida en mis recuerdos, cuando pude
tomar conciencia estaba inundada en llanto, había perdido la cordura, solo
quería desaparecer, no quería sentir nada.
Había
oído decir que el puente Rochell ubicado a escasos minutos de la ciudad, es una
construcción hermosa que se apoya en seis arcos rebajados y que cuenta con diez
pequeños balcones. Escalinatas decorativas que permiten el acceso al río y
tiene vistosas columnas iluminadas; y sobre todo lo más resaltante era que en
más de una ocasión fue el paisaje perfecto para personas que deseaban poner fin
a su existencia y así poder poner terminar con sus miedos e inseguridades. Pero
la verdad que el hecho de estar ahí enmarca un sin fin de sentimientos
encontrados, deseaba poder estar ahí con él, disfrutar de la vista, de
abrazarlo y decirle al oído cuanto lo amaba; pero ya lo había decidido, por
todo lo que había pasado solo quería terminar con ese sentimiento que me
destrozaba por dentro, sonaba muy difícil de entenderlo, pero la verdad es que
yo lo amaba, lo amaba con toda mi alma. Estaba lista, ya nada podía cambiar ese
momento; pero aún seguía inmóvil sin dar ese pequeño y a la vez gran paso,
acaso era que soy demasiado injusta, por solo estar ¿Pensando en mí? Si yo me
había perdido en el tiempo que paso con mis padres, mis hermanos, ellos siempre
confiaron en mí, siempre estuvieron apoyándome y yo no podría darles un dolor
más, por más que yo ame a alguien ellos se sacrificaron en muchas ocasiones por
mí no puedo pagarles de esta manera. Por más que me duela debo saber que paso
con ellos.
Esa
misma noche mientras recordaba todos los momentos de mi vida, me quede perdida
en el paisaje que alcanzaba a ver por la luz tenue de la Luna llena, yo deseaba
de lo más profundo de mi corazón que esto sea un sueño, volvía a leer la nota
de Amaru y sabía que esta era la verdad; que inexplicablemente yo era una
perdida en el tiempo.
Había
una iglesia muy cerca de casa, era casi imposible no notarla porque justamente
estaban tocando sus campanas, anunciaban la misa de todos los domingos en la
mañana; había demorado cuatro días en llegar, sentía mucho miedo; tras cada
paso que daba el corazón se me paralizaba, recorría las calles bañadas de un
chubasco que en la noche había caído, las flores estaban mojadas, se escuchaban
los cantos de las aves, era tan extraño, todo me era tan familiar, como si lo
hubiera vivido todos los días, era mágico porque no pensaba recordar con tal
claridad los eventos y sensaciones de mi niñez. Estaba a cinco pasos para
llegar; cuando decidí tocar la puerta esta se abrió, y como quien escuchara un
coro de ángeles, un rostro familiar me aguardó, un rostro que paralizo mi vida
en un segundo. Cielo mi amor por Dios donde estabas, nos tenías muy preocupados;
me abrazó tan fuerte que sentía como mi alma y la suya se unían formando un
solo ser. Amaru que haces tú aquí si yo… - Que estás hablando mi amor, como que
hago aquí, esta es nuestra casa, estuviste desaparecida casi cinco días; estuve
buscándote con la policía las veinticuatro horas de cada día; porque eso hacen
los esposos cuidan de los suyos; fue cuando pude ver que en uno de sus dedos
estaba la sortija que él me dio y yo tenía puesta la otra sortija; las busqué
en mi bolso, solo encontré la nota y la caja con el pañuelo dorado; no podía
creer que estaba pasando. Amaru me pregunto - ¿Qué haces con eso? Te dije que
no lo leyeras porque… un silencio confidencial… ahora entiendo porque no
recuerdas nada, solo necesitas saber esto por ahora tu y yo nos casamos tenemos
dos hermosos hijos Elliot y Brisa, pasa a casa te contaré todo.
“Hay
cosas que no entendemos de este universo, eso no significa que se debe mantener
de esa manera, tenemos la capacidad de descubrir los misterios que enmarca el
tiempo y cómo actuar frente a ello; busquemos cumplir nuestros sueños más
anhelados”.
Fin.
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